viernes, 13 de agosto de 2010

Desvaríos de madrugada (Nikolais y Griego)

No sé en qué momento me dio la locura de ahora. Comencé a leer "Rayuela" porque se cayó cuando saqué "Bestiario". Miré la anaranjada portada de mi "Rayuela". Recordé que dos personas lo habían tenido durante muchos meses en los veladores de sus habitaciones, pero apenas habían alcanzado a leer más de un par de capítulos. Y yo...yo jamás lo había leído.

¿Por qué?



Por un capítulo. Específicamente, el número siete (7). Podría recitarlo casi de memoria, de tantas veces que escuché decirlo en un susurro, a media noche, mientras Nikolais lo recitaba y paseaba su mano, dibujándome, hasta quedar perfecta para él. Abrir los ojos y ver que está cerca, muy cerca...y somos cíclopes, y cada una de las palabras del capítulo número siete (7) se cumplieron, como una hermosa profecía.

Odiaba ese libro por solamente un capítulo que Nikolais repitió, cual conjuro, para amarrarme a su alma. Y, por lo mismo, cuando ya Nikoalis se había marchado, si alguien nombraba el libro, lo odiaba; aún soy incapaz de sentir odio por alguna célula de Nikolais.

Condené a este libro al olvido y el rechazo. Me he leído más de tres (3) veces casi la totalidad de los libros de esta casa (que superan los 200), y nunca había leído ese libro. Lo dejé en los confines del estante, olvidado, al lado de "Cronopios y Famas". La diferencia es que ese amarillento libro ya lo había leído.

Y empecé a leer.

Primero lo hice para distraerme. Hace tiempo me di cuenta que Nikolais se ha vuelto un recuerdo frecuente (él y la rana de peluche en miniatura que me regaló, que sicóticamente me sigue por toda la casa, al punto que mi madre ha decidido esconderla ella bajo llave). El gran problema es que si dejo de pensar en Nikolais, pienso en Griego y me frustro. Entonces me di cuenta que leyendo "Rayuela" no es que dejara de pensar, pero sí me ayudaba a verlos como realmente son.

¿Acaso existe temor más grande que ese? Que aquella persona que te ama, que ve lo mejor de ti, de pronto comience a abrir los ojos, ser objetivo, y ver como realmente eres. Con tus virtudes bien limitadas y tus defectos bien definidos. Es atroz. Creo que por eso mis parejas se marchan. Porque, por más que lo intentan, no muestro quien realmente soy. Y si me echan de sus vidas (o se van), me aseguro de hacer algo que no les quepa duda de NO volver.

En fin. Continuaba leyendo el libro, pero a mí manera. Y comencé a dejar frases, en un afán de dejar un camino. Y me di cuenta que mientras más abría las páginas al azar, más iba señalando el camino a mi corazón.

¿Nadie sigue el camino?, ¿y te importa acaso si alguien lo sigue?

No.

Tajante. Mi respuesta ni siquiera dudó. Entonces...¿por qué digo sufrir tanto por amor? Leyendo ese libro fui dándome cuenta que no quiero, no porque lo diga, sino porque de verdad lo siento. No quiero a ningún imbécil a mi lado. No, no es despecho. Justo pensé en alguien particular y mi cabeza dijo sola la palabra "imbécil". Suelo decírsela.

No quiero estar acompañada en este momento. No quiero esa compasión o esa pena garantizada. Llámenlo egoísta, pero no quiero que nadie se haga protagonista luego de que se baje el telón. Porque la obra, en mi lado, es una. Y no tienen que haber actuaciones después de que se cierra el teatro.

¿Y por qué mi mente piensa tanto en Nikolais? ¿Por qué mi corazón extraña tanto las palabras de amor de Griego, sus gestos, sus besos? Es simple, porque me hacían feliz. Y porque yo pensé que los hacía felices. Y sentir que yo podía ayudar en la felicidad de alguien, me llenaba de felicidad a mí. Y todos, valga la redundancia, felices.

Pero nada es para siempre, ¿verdad? No, no me malinterpreten. No dudo de mis palabras. Acabo de recordar que mi madre me pasó un libro de Coelho y lo dejé a un lado. Sólo me gusta "Brida", explican algunas cosas bastantes bien. Todos los demás, los siento libros de autoayuda. Y si no leí esas cosas cuando tenía depresión, ¿por qué habría de hacerlo ahora? Respeto a la gente que lee a Coelho. Incluyo a mi madre. Pero siento que ese caballero no me va a venir a hablar de la vida, siendo que tan difícil no le ha tocado.

En fin. Son mis desvaríos de madrugada, producto de "Rayuela". ¿Saben?, no me interesa que no estés aquí. De verdad no me importa. Si te marchaste, fue porque quisiste, no necesariamente porque te eché. Si te eché...fuiste un idiota por hacerme caso y no hacer tu voluntad xD.

Y tú...¿acaso fue mi culpa volverme tan importante? No lo fue. Yo simplemente lo que hice fue quererte, fue amarte. Y nada más. Si no te gustó eso, pues nada más que hacer. Es normal que te echen de una vida porque de verdad no eres nadie, aceptable. Pero...¿que te echen porque eres demasiado importante? La gente teme a darle tanto poder a una persona, sin darse cuenta que ellos tienen el mismo poder sobre ESA persona. Y peor aún...¿alguien se ha tomado el tiempo de analizar lo que significa ser tan importante? ¡¡Es horrible!! Un error, y puedes llegar a destruir a alguien...demasiado poder en una mano, en una sola.

Y las cosas siguen...¿te dejé marchar? Luego de muchos meses, que se hicieron años, puedo decirlo tranquilamente. Te fuiste, y no fue culpa de ninguno de los dos. Simplemente, el amor se acabó. Aún así, me aterra encontrarme contigo. ¿Por qué?, simple. Porque, a pesar de todo, no quitas el hecho de que me conociste niña. Por ende, sabes todos mis defectos, y mis mañas más ocultas...al punto que fue contigo que empecé a sonreír al dormir. A pesar que te fuiste, las pesadillas no han vuelto. O sí, pero en menor cantidad. En pocas palabras, ya no hay una cantidad abismante de pesadillas como antaño. Entonces...no evitarás que me sonroje si te veo, así que prefiero no verte. Y todos felices.

¿Y tú?, ¿te marchas? Tú sí. Porque lo quisiste. Porque, disque, ya no te importo nada. okey, si quieres que crea eso, lo creeré, no te importo nada, no fui nadie, simplemente malgastamos tiempo y cada uno con su vida. ¿Bonito? No. Es raro, pero en esto seré más valiente que tú. No me avergüenza asumir que te amé, que te amo, te amaré, que se yo. Pero que está el sentimiento, está. Tampoco me da miedo asumir que eres importante. Sí, tiempo presente, para que eleves tu ego. Pero no te preocupes. Te fuiste, váyase. Como dijiste, sicópatas en todos lados. Pero...¿amor? Quisiera verte algún día decir "eres mi mujer" con la misma pasión y convicción que me lo dijiste a mí. Con ese poderío reflejado en tus ojos. Quisiera que atrajeras a alguien hacia ti con la misma fiereza que lo hacías conmigo. Y cuando vea que tus ojos son traviesos, tu boca es eterna, tus manos son esclavas y aventureras, y tu piel reino conquistador y conquistado, me daré por pagada. Ojalá alguna vez tengas la pasión a flor de piel, como cuando tu mano se perdía por mi ropa y me hacías sonrojar, en una escalera o una cocina, ¿recuerdas? El día que vea que tu corazón vuelve a bombear pasión, que no es lo mismo que lujuria, creo que podré volver a sonreírte en paz. No me trates de convencer que eres feliz. Cuando te vea vivo nuevamente, y no atado a un "sicópata", veré tu felicidad. Antes...antes eres algo que huye de alguien. Y no haré contigo lo que él hizo conmigo. Cada uno a sus tiempos. Y espero comprendas. Mientras, te sigo amando y queriendo, pero no esperando. Sé que volverás, pero cada cual a su tiempo.

Después sigo, iré a cambiarme de ropa ^^

No hay comentarios: